The Walking Dead - Midseason Finale T8: La Decepción Absoluta

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Volvemos por estos lares y no precisamente con el mejor de los humores. ¿El motivo? The Walking Dead. Esa serie que me enganchó totalmente por su trama lenta e imprevisible, tensión, escenarios y, por supuesto, zombies es en estos momentos una absoluta decepción. Lo confirma la octava temporada.

¡Atención! En el texto hay spoilers sobre la temporada ocho de The Walking Dead.

La serie de AMC fue una bomba desde el minuto uno por los zombies. Apostaron por una temática que convirtieron en moda -ya venía en crecimiento- y triunfaron. De acuerdo, la velocidad es baja, ¿problemas con esto? Para nada. La mejor serie de los últimos años, Juego de Tronos, se caracteriza exactamente por lo mismo. Al igual que muchas otras, claro, pero estas dos son "similares" en términos de brutalidad, tensión o impacto mediático.

El inconveniente con TWD es que, llegado un momento, la trama no dirige a ningún sitio. Sí, se basa en los cómics, pero no se trata de dos formatos iguales. Durante la quinta y sexta temporada uno se pregunta, "¿hacia dónde va la serie?". Los hechos se desarrollan, con momentos asquerosos en injustos como la muerte de Noah o la estúpida acción de Beth que termina con su durísima muerte. Más allá de todos los momentos típidos, ¿qué pasaba en TWD? Nada.

La serie no avanzaba y esto irritaba cada vez más a los seguidores. El punto culminante fue la sexta temporada, de largo la peor de toda la serie. Capítulos excesivamente lentos y una trama con partes insípidas. Se anima a mitad de la temporada y al final, pero la realidad es que pocos capítulos salvaban el total. De su season finale dependía la nota y AMC hizo una promoción bestial: sería un capítulo especial, de mayor duración, en el que se enfrentarían a los hombres de Negan sin saber aún quién era este ¿Qué pasó? Nada. Por primera vez en TWD el grupo de Rick pierde de verdad y se encuentran a la merced del verdadero Negan. Los espectadores veían como el personaje interpretado -de forma excelente, el mejor de la serie- por Jeffrey Dean Morgan elegía a uno de ellos para morir y... ¡Cliffhanger!


Así llegamos a la séptima temporada. Alguien muere, eso lo sabemos, ¿pero qué más? Los fans estaban totalmente decepcionados -un servidor incluido- por el nulo avance durante la T6. Ese final que tanto promocionaron no era más que un largo minutaje vacío, con un cliffhanger perfectamente introducido. Ya está, nada más. Un final de temporada hueco.

El cliffhanger, por mucho que duela, se usa muy bien. De matar a Abraham y Gleen, como sabremos en la premiere de la séptima entrega, en ese final el impacto habría sido mucho menor. Deja a los seguidores en vilo y con hype sin precedentes en The Walking Dead. El lado negativo es que ese mismo cliffhanger exponía las carencias de una sexta temporada floja.

Las esperanzas por lo tanto se depositaban en la séptima. Además de conocer las muertes, la serie tenía que resucitar. Y vaya si lo hizo. Al igual que las temporadas anteriores decepcionan esta recupera un nivel bastante decente. Un primer capítulo que es un ejercicio demoledor para el espectador. Esos capítulos que quieres apartar la vista de la pantalla pero no puedes. Negan domina con un aplomo espectacular a Rick, le humilla constantemente. Le somete. Y las muertes, qué dureza y estupidez. El único detalle a queja es, de nuevo, otra idiotez que cuesta una vida. Primero fue Beth y luego fue Daryl para terminar con Glenn muerto. Unos minutos maravillosos, de los mejores de todo The Walking Dead.

La T7 significó una clara mejoría. El ritmo lento se justificaba con la evolución de los personajes, en especial Rick y Carl, junto a un Eugene que empieza a llamar la atención, y a una trama con pies, cabeza y un final a la altura. Una temporada que te deja con ganas de más, que reengancha al público. Negan es un personaje estupendo. Es la principal atracción de la entrega y el elemento que mayor excitación despierta. El típico antagonista que te mete rápido en el bolsillo. Tanto que algunos no quieren verle morir.

Pero los buenos días de The Walking Dead parecen lejos y la octava temporada, al menos su primera mitad, agota la paciencia de los fans. Llegaba el momento de la acción y, aquí, hago una nueva referencia a Juego de Tronos. Mientras GoT supo aumentar el ritmo a la par que la acción en su última temporada sin perder su esencia (dejemos a un lado la velocidad de los cuervos, por favor), The Walking Dead no ha sabido. Un ritmo lento que con tantas tramas de por medio se hace soporífero en varios capítulos. No pasa nada en toda la temporada (hay alguna muerte, escaramuzas y demás) salvo en el primer y último episodio de esta primera parte. De nuevo, una temporada vacía y desajustada.

La mordedura a Carl es un chiste, hasta irrespetuosa. Un personaje que tenía muchísimo que ofrecer y con una muerte que no recordaremos: no es ni impactante ni parece justificada. Pero una cosa está clara: hasta los aficionados más cercanos se cansan de The Walking Dead, la serie registra sus peores datos de audiencia. De la segunda parte de la T8 dependen nuevamente sus oportunidades con los fans. A la crítica hace tiempo que la perdieron.

The Walking Dead está infectada, ¿cuándo y cómo morirá?

Unknown

Some say he’s half man half fish, others say he’s more of a seventy/thirty split. Either way he’s a fishy bastard. Google

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